El pasado 17 de marzo, Luis Medina recibía la mejor de las noticias: la Audiencia de Madrid le absolvía de los delitos de estafa agravada y de falsedad en documento mercantil que le atribuía la Fiscalía, por su mediación en la compra de productos sanitarios durante los momentos más difíciles de la pandemia. De esta forma, el hermano del duque de Feria e hijo de Naty Abascal se libraba de la pena de prisión, de nueve años, y la multa de 450.000 euros. Sin duda, el fallo judicial fue recibido con gran alegría por la familia, ya que, según deslizan a ¡HOLA! desde su entorno, todos estaban preparados para el peor escenario —el otro imputado en el caso, su socio Alberto Luceño, era condenado a tres años y ocho meses de cárcel y a una multa de 3,5 millones de euros—.
A pesar de recibir una sentencia favorable, Luis abandonaba los juzgados con semblante serio, aspecto muy cansado y sin querer pronunciarse. "Lo siento, pero no voy a hablar", repetía ante las insistentes preguntas de los reporteros, mientras le acompañaba su novia, Clara Caruana, gerente en la Clínica de la Universidad de Navarra, en Madrid. Quizá el hermano del duque de Feria guardaba silencio porque cabe recurso de apelación, algo que estudian algunos partidos políticos.La cara de Luis Medina refleja la pesadilla que tanto él como su familia han vivido estos dos últimos años. Fue en abril de 2022, cuando el empresario fue imputado por haber cobrado, supuestamente, comisiones en la venta de mascarillas, con ganancias de 6 millones de euros. De esta manera, se enfrentó al embargo de parte de sus bienes, como el dinero de una cuenta y su yate, valorado en 235.515 euros. Entonces, se alejó del foco mediático y del ámbito social.
Tal y como nos cuentan a ¡HOLA!, su familia también se vio sacudida. Naty Abascal tuvo que desprenderse de parte de su patrimonio, para ayudar a su hijo menor a asumir su fianza de responsabilidad civil, que superaba los 1,2 millones de euros. Además, ella abandonó España durante meses: buscó refugio en su casa de Portugal y viajó también para visitar al diseñador Valentino, íntimo amigo suyo.Mientras la tormenta mediática fue amainando, Luis y su familia siguieron manteniendo un perfil bajo y evitaron acudir a actos sociales. Aun así, Naty sí tuvo que acudir a algunos compromisos profesionales, donde se enfrentó a las incómodas preguntas de los reporteros.
En silencio y junto a su novia
Ahora, tras el juicio, Luis Medina está tratando de encontrar la tranquilidad. Refugiado en los suyos, ha estado manteniendo su teléfono móvil apagado. Solo lo ha encendido, puntualmente, para agradecer los mensajes de felicitación que le han mandado sus seres queridos, al conocerse la resolución judicial.
Su mayor apoyo está siendo Clara Caruana, la que ha sido paño de lágrimas estos meses. Al parecer, se conocieron durante el confinamiento, mientras paseaban a sus perros. El noviazgo salió a la luz en octubre de 2023, en la boda de Victoria de Hohenlohe, prima de Luis. Entonces, se publicó que ella tenía novio cuando conoció al menor de los Medina Abascal e iba a casarse en febrero de 2023.