Kyril de Bulgaria viajó hace unos días a Madrid, para reunirse con su hija, Mafalda, a la que está muy unido, como a sus otros hijos, fruto de su matrimonio con Rosario Nadal. A pesar de su separación, siempre ha estado pendiente de ellos en todo momento, sobre todo en situaciones difíciles como la que, hace unas semanas, atravesó su hija mayor, tras separarse de su marido, Marc Abouleisman, con quien se casó en mayo de 2022.
Una ruptura que ponía punto final a una relación que se remontaba a su infancia, cuando se conocieron, y de la que la cantante se recupera en Madrid, volcada en su trabajo y su pandilla de amigos. Unos planes que, en los últimos días, interrumpió para hacer vida con su padre, que voló desde Londres, donde vive y trabaja, para disfrutar de tiempo de calidad junto a ella en una ciudad que él conoce bien.
De hecho, para moverse, en lugar de ir en taxi o en coche, el príncipe de Preslav optó por una sencilla bicicleta, que aparcó en la puerta de la inmobiliaria donde, junto a su hija, realizó varias gestiones. Una vez terminaron, tal y como nos confirman fuentes presentes, padre e hija pusieron rumbo a pie a un restaurante cercano, donde comieron y se pusieron al día.
Un momento íntimo en el que quizá Mafalda habló a su padre de su nueva ilusión, Miguel Ángel Martín Maoño, con quien parece haber encontrado de nuevo el amor. Finalizado el almuerzo, se despidieron cariñosamente, demostrando su excelente relación.