Un anuncio cambió para siempre su destino. Ramoncín tenía 21 años cuando vio en el semanal Disco Expres una oferta en la que se buscaba "cantante para grupo de Vallecas, no importa que sea muy bueno, pero que se lo monte bien en el escenario". Se presentó a la prueba, lo cogieron y comenzó de esta manera su ascenso mediático, que coincidió con la Movida madrileña. José Ramón Julio Márquez Martínez, como se llama en realidad, se convirtió en todo un icono musical que se extiende hasta nuestros días. Pero aunque es muy popular desde hace décadas, hay detalles de su vida muy poco conocidos de los que se ha sincerado en un relato que refleja que detrás del éxito también se esconde una historia personal complicada.
El intérprete de El Rey del pollo frito llegó al mundo en un taxi. "Nací en la entrada de la Puerta de Alcalá, en la entrada grande de El Retiro. Más madrileño imposible. Mi madre era muy graciosa y decidió tenerme ahí porque nadie sabía en realidad que estaba embarazada. A los hombres de la casa se lo había ocultado, especialmente a mi abuelo", relató el cantante durante su visita al programa Y ahora Sonsoles.
Ramoncín tenía solo dos años cuando su madre se marchó, un episodio que no le afectó debido a su corta edad: "No era consciente de eso. He crecido con mi abuelo, mis tíos, mi hermana... No he tenido nunca la sensación de la ausencia materna y me hizo un regalo maravilloso que fue dejarme en la calle Canarias 55 con mis abuelos, con mi hermana Isabel... Es un regalo haber vivido en ese barrio, en esa calle y con esa gente. Viví en un parque de atracciones toda mi vida".
La del cantante y su madre es una historia con final feliz porque con el paso del tiempo la distancia se acortó entre ambos. "Cuando empezamos a tener una relación de vernos, hablarnos y contarnos cosas, te encuentras con que tienes dos madres. Una muy extraña, que es la biológica, que siempre había cosas que quería saber de ella", recordaba sobre Varalides, como se llamaba ella.
Ramoncín ha explicado que su tía Engracia ejerció de madre, pero que nunca quiso suplir a su progenitora y le decía siempre "yo soy tu tía, somos la tita y el tito". Además, el cantante siempre consideró a su abuelo como un padre y fue una persona clave para él. "Era espectacular. Siempre decía, 'el que sabe, puede'. Leía constantemente. Leía muy bien y en verano abría las ventanas y leía en voz alta", compartía sobre esa infancia que marcó su personalidad única.
Su discreta vida personal
Todo lo que ha vivido ha influido también en su carrera y en su vida personal, que siempre ha intentado mantener al margen del foco mediático. Ramoncín tiene cuatro hijos de tres relaciones diferentes: Ainhoa, Andrea, Joel y Alenka. A las mayores las define como "dos personas extraordinarias" y de los pequeños dice que "hacen sus vidas".
Ainhoa siempre ha trabajado a su lado; Andrea tiene un pódcast de series y trabaja en una empresa de seguros; Joel es un apasionado de la música, y aunque toca en un grupo, ha orientado su camino hacia el mundo del cine; Alenka también ha heredado el amor por la música, tiene una banda y es tatuadora.