Receta para un asesinato es el titulo de la nueva docuserie de uno de los crímenes más mediáticos de los últimos tiempos: el de Edwin Arrieta a manos de Daniel Sancho. El primer episodio de este proyecto, disponible en SkyShowtime, se centra en presentar a la víctima: el cirujano colombiano que fue asesinado y descuartizado el 2 de agosto de 2023 en la isla de Ko Pha Ngan, Tailandia.
El entorno más cercano de Edwin se pone ante las cámaras para recordar cómo era. Hablan sus padres, su hermana, sus mejores amigos... y hasta el alcalde de Lorica, la ciudad colombiana en la que nació el cirujano. Todos coinciden en lo mismo: el gran sueño de Edwin era convertirse en médico y lo logró. Fue cirujano reconstructivo, un trabajo que desempeñaba con pasión. "Amor por lo que hago, por la cirugía plástica", dice en un vídeo en el que aparece en un quirófano.
Además de dedicarse en cuerpo y alma a su profesión, Edwin era una persona con grandes inquietudes. Cocinaba muy bien y llegó a actuar en la pequeña pantalla. Así lo cuenta Silvio Suárez, anestesiólogo y amigo del fallecido. "En un momento de su vida fue actor. Participó en una serie, que se transmitió en el Discovery Channel, en el año 2014, 2015, más o menos. Un coronel de la policía colombiana asesina a su esposa. La desmembró y la repartió por las carreteras de Colombia", explica Suárez. Sin duda, un argumento que, después de lo ocurrido con Edwin, pone aún más los pelos de punta.
La ficción a la que se refiere Silvio Suárez es Instinto asesino, una serie documental que reconstruye los crímenes más mediáticos de América Latina. La entrega que protagonizó Edwin reflejaba el asesinato cometido por Joaquín Aldana, un coronel que fue condenado a 33 años de prisión por acabar con la vida de su mujer en 2009.
Más allá de esta tétrica coincidencia, el círculo más cercano de Edwin habla de los planes de futuro que tenía el cirujano. "Quería irse a vivir a Madrid y hablaba de que iba a invertir en una hamburguesería con un amigo", cuentan. Nunca supieron quién era ese amigo del que les hablaba, pero intuyeron que algo pasaba entre ellos porque Edwin cambió su estilo de vida. "Comenzó a cuidar su imagen, su físico, hasta se tatuó un caballo, quería encajar con sus nuevos amigos de Madrid... Algo pasó, algo sucedió", dicen.
Inmediatamente después, el primer capítulo de Receta para un asesinato se centra en presentar a Daniel Sancho, nieto de Sancho Gracia e hijo de Rodolfo Sancho, un personaje famoso desde su nacimiento, a pesar de no haber seguido los pasos artísticos de su abuelo y su padre. Él quiso formarse como cocinero y pastelero, aunque nunca ejerció como tal más allá de su canal de recetas en YouTube.
Según exponen en el documental, Edwin y Daniel coincidieron en la noche madrileña, donde ambos eran muy conocidos, y se hicieron socios. Sin embargo, en un determinado momento, su relación profesional habría sobrepasado ciertos límites y todo lo demás es historia.