Mi historia como jugador termina aquí. Pero aún me queda mucho que dar al fútbol. Así anunciaba Marcelo Vieira da Silva que cuelga las botas después de 16 temporadas en el Real Madrid, equipo al que está unido por lazos eternos. Aquel niño brasileño que cumplió su sueño (y también el de su abuelo) de ser un profesional del deporte, ha dicho adiós convertido en leyenda y está dispuesto a disfrutar de su "jubilación". En esta nueva etapa que se abre para él tiene claro que su vida girará en torno a dos ejes: la numerosa familia que ha formado con Clarice Alves y el mundo del arte. De esta sorprendente reinvención se ha sincerado en El Hormiguero.
El amor por el fútbol no ha desaparecido ni ha cambiado, pero Marcelo ha tomado la decisión de finalizar su carrera a los 36 años porque "llega un momento en el que necesitas vivir". Tiene muchas ganas de hacer planes con su familia y tener por primera vez libres los fines de semana. Porque el jugador valora enormemente poder tomar una cerveza, llevar a sus hijos al colegio o salir a cenar una noche con su mujer, actividades cotidianas que no podía llevar a cabo estando en la élite de la competición. Eso sí, reconoce que no fue fácil tomar la decisión de retirarse, que lo consensuó con su mujer y que le costó comunicárselo Enzo (15) y Liam (9).
A la vez que avanzaba en su carrera, el eterno 12 del Real Madrid también puso en marcha una empresa de gestión de jugadores y tiene su propio equipo de fútbol en su Brasil natal. Ahora que su agenda está más despejada, promete dedicar más tiempo a estar en la oficina y leer los correos electrónicos relacionados con estos dos negocios. Pero la gran sorpresa ha llegado cuando ha desvelado que su gran inquietud en esta nueva era es el universo artístico: "Me quiero meter en el mundo del arte, de la música, hacer películas con mi mujer...".
El ganador de cinco Copas de Europa, cuatro Mundiales de Clubes, tres Supercopas de Europa, seis Ligas, dos Copas del Rey y cinco Supercopas de España está interesado en el arte callejero. "Quiero meterme a ver galerías en Malasaña, estar cerca de la gente que está pintando una pared... Meterme ahí y ver cómo funciona. Creo que esto es muy bonito...", le ha contado a Pablo Motos, en cuyo programa le han dado un emocionante recibimiento con el himno del Real Madrid y el público totalmente volcado en él.
Marcelo también está dispuesto a sumergirse en la música porque le encanta desde pequeño. "Conozco a algunos cantantes y me gustaría mucho producirles una canción, hacer un 'beat' y ver si encaja en una de sus letras. Esto para mí sería un sueño". Al ser preguntado sobre la producción audiovisual, que es otra de sus metas, el exdefensa ha sido muy claro: está abierto a aceptar papeles de actor y le gustaría compartir reparto con su mujer. "Yo encantado de la vida. Sé que rodar es muy difícil, no he estudiado para eso, pero es mi sueño hacer una escena o una película con mi mujer. Hacer de malo, de bueno, lo que sea...", ha avanzado.