No es de otro planeta, pero lo parece, porque es asombroso que tenga el mismo aspecto que cuando se convirtió en una de las diosas de las pasarelas de los noventa. Viéndola en su aparición en los British Fashion Awards, más de uno podría pensar que las imágenes son de hace años, pero no, fueron tomadas hace unos días. Y es que por Naomi Campbell parece que no pasan los años, aunque sí lo hacen en su carnet de identidad, donde figura que ya tiene cincuenta y dos.
Tanto en las pasarelas como disfrutando de su nueva faceta de madre, la top model es un espectáculo. Aún es un misterio si pasó por un embarazo —tan solo aclaró que su hija, nacida en mayo de 2020 y cuyo nombre sigue siendo un secreto, “no es adoptada”—; pero, si ha sido así, su recuperación ha sido increíble.
Asegura que no ha firmado ningún pacto con el diablo —se lo han preguntado infinidad de veces— y, aunque gran parte de su aspecto se debe a su privilegiada genética, ella se cuida mucho. A lo largo de los años, ha compartido algunos de sus secretos de belleza para estar así: “Cada mañana tomo agua templada con zumo de lima y un zumo de vegetales. Como muchas proteínas y bebo un montón de agua”, confesaba a ¡HOLA! en 2015.
En cuanto a sus rutinas para el cuidado de la piel, el año pasado contaba a la edición americana de Vogue “que sus grandes aliados son el espray de bruma de zinc y la técnica del microneedling ” (utilizar un rodillo con pequeñas agujas para que los tratamientos penetren mejor en la piel). Además, a los sérums que utiliza a diario añade vitamina E, una gota de ácido hialurónico y vitamina C en polvo.