No había acudido a ningún acto público de esta categoría desde que dimitiera, hace siete meses, de su puesto como ministro de cultura. Màxim Huerta, que ahora prefiere ser nombrado como Máximo, reaparece en una ocasión en la que, si hubiera continuado en el cargo, hubiera acudido en representación oficial. El escritor ha estado presente en los premios Goya para entregar una estatuilla, la de mejor cortometraje de ficción, durante la gala, en la que no ha dudado en bromear con aquello que todos piensan. "No se preocupen que ya saben que yo soy breve", ha comenzado a el escritor al salir al escenario, provocando las risas entre los presentes. "Viva el humor, viva la cultura, viva el cine español", ha añadido antes de dar paso a los nominados para, finalmente, entregar el premio a Cerdita, de Carlota Pereda.
Ha sido uno de los invitados que más expectación han causado debido a que, pese a haberse mantenido activo, ha querido pasar más desapercibido de lo normal en los últimos meses tras la tormenta mediática que provocó su nombramiento y posterior dimisión. En su llegada a la alfombra roja no ha dudado en referirse a su cambio de nombre profesional, que ya anunciaba hace unos días en Instagram, cuando el presentador de ¡HOLA!, Diego Reinares, le preguntaba cómo debíamos llamarle ahora. "Me podéis llamar como queráis, nadie me llama Màxim. Yo soy Maxi para mis amigos y en el DNI estoy como Máximo. Recupero el de mi padre, que como falleció me pareció que era un homenaje", ha revelado.
Sobre su presencia y participación en este acto, la fiesta del cine español, Máximo se ha confesado feliz. "Estoy encantado de estar en uno de los lugares que más me gustan, el medio de cultura, de actores y actrices, de realizadores... Consumo cultura, consumo cine y estar hoy en el epicentro me parece que es un placer disfrutarlo", ha asegurado el escritor en declaraciones a ¡HOLA! en su llegada a la sala VIP.
Nuestro presentador, Diego Reinares, se ha acordado de su 48 cumpleaños, que fue justo el pasado sábado, algo que el novelista ha agradecido. Reveló que lo celebró con amigos y feliz por cumplir años "ya que la alternativa es terrible". "Los 47 han sido tumultuosos, convulsos, pero espero que los 48 sean estupendos", ha confesado al ser preguntado sobre el 2018. Sin embargo, no quiere olvidar ni siquiera los malos momentos. "Soy de los que miran mucho al futuro y al frente. Eso es herencia familiar, nunca olvidar lo que ha pasado y mirar al futuro siempre", ha añadido. "No hay que tener miedo a equivocarse, lanzarse, arriesgar. hay que jugar a la ficción en la vida y crear tu propio guion". "Han sido los meses más extraños y maravillosos de mi vida. Un periodo convulso en el que he ganado- supongo- kilos y sabiduría", ha comentado también en otras declaraciones.
Ayer ya compartía en sus redes sociales que estaba de camino a Sevilla en tren y, en la estación, se encontró con Paula Echevarría y Jorge Javier, que también estaban en la sala VIP esperando a que llegara el momento de embarcar. Ahí, los tres rostros conocidos se dedicaros a "rajar", como bien reveló la actriz, y disfrutaron de una distendida sesión de cotilleo antes de partir cada uno a su destino.
Su recuperada faceta como pintor
En los últimos meses, Màxim ha estado centrado en su trabajo como escritor. Según él mismo revelaba en su página web, dedicó el verano posterior a la polémica a viajar y a su próxima novela, a la vez que recuperaba su placer por dibujar y pintar por acuarela. Es precisamente esto último lo que le ha llevado a compartir sus ilustraciones en una galería que incluye las obras de otros rostros conocidos como Brianda Fitz-James Stuart o Lulu Figueroa Domecq. A través de esta tienda y muestra de arte, situada en Chueca, puso a la venta algunas de sus láminas por precios rondando los 150€.
En octubre publicó su nuevo libro, Paris sera toujours Paris, un volumen que traslada al lector a la capital francesa de los años 20 y en el que se juntan el texto de Màxim con las ilustraciones de María Herreros. En abril presentará el siguiente, una novela de lo más especial titulada Intimidad improvisada. En sus redes sociales anunciaba hace solo unos días lo que venía, en cierto modo añadido, con esta publicación: su cambio de nombre público y la historia que había detrás del que usa desde que empezó su carrera presentando los informativos de Canal 9.
El cambio de nombre
"Será raro para muchos, para mí es natural. Me llamo como mi padre. Máximo es mi nombre (carnés, tarjetas, documentos, billetes de avión, de tren, matrículas, recibos, hipoteca y etc). Lo de Màxim fue sugerido por un lingüista de Canal 9 para empezar a presentar noticias. Así me quedé. En el pueblo, entre amigos y familia seguí siendo el mismo: Max o Maxi", revela el autor en su web al explicar que a partir de ahora firmará con la versión castellana del nombre por el que le conocíamos. Este cambio ya se ha reflejado en su nombre de Instagram (aunque no en su usuario) y en su perfil como artista en la galería antes mencionada.