A Terelu Campos le diagnosticaron cáncer de mama a principios de 2012. Desde entonces, y a lo largo de estos cinco años, se ha sometido a largas sesiones de quimioterapia y radioterapia y tomando medicación a diario; se ha enfrentado al espejo y ha visto cómo su cuerpo la derrumbaba, cómo el amor le llenaba el alma de espinas, cómo la misma enfermedad contra la que estaba luchando le arrebataba a su querida tía Leli, primero, y después a su íntima amiga Beatriz, y cuando el final del camino se acercaba, cuando faltaba poco para la meta, una isquemia cerebral golpeaba a su madre... Ahora, sin embargo, y a punto de publicar su primer libro, vuelve a sonreír y abre su corazón a la persona que ha permanecido a su lado todo este tiempo: su amiga, su aliada, su confidente... su hermana, Carmen.
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La popular presentadora posa, como nunca la habíamos visto, en la piscina que tiene en su tríplex de las afueras de Madrid, y nos desvela la gran noticia que estaba esperando. "Cuando fui a la última consulta de mi oncólogo, iba muy angustiada, pensé que me iba a decir que no había podido llegar a la meta... y cuando me dijo que estaba todo bien, respiré", confiesa, y añade emocionada: "En el taxi de vuelta a casa, no podía dejar de llorar; me caían los lagrimones pensando en todas aquellas personas que conozco que no han podido superarlo".
Renovada y muy ilusionada con todo lo bueno que la vida le tenga preparado a partir de ahora, Terelu está feliz de haber conseguido ganar la batalla, aunque no puede evitar sentirse algo temerosa. "¿Qué me va a pasar ahora? He estado cinco años medicándome y de repente me retiran la medicación, porque esto es de un día para otro, y ahora se acabó. Tengo miedo de que mi cuerpo no responda", explica la hija de María Teresa Campos, que es todo un ejemplo de superación: "Yo he conseguido conocer que mi cuerpo, en una situación tan grave como esta, estaba fuerte para responder y ha podido ganar no solo las batallas sino, también la guerra".