No acababa de recoger uno cuando su nombre sonaba ya para recoger el segundo. Lucas Vidal se fue a casa el pasado sábado con dos Goyas por la música de Palmeras en la nieve y de Nadie quiere la noche. Tal vez para los melómanos su nombre es bien conocido, pero Lucas Vidal es mucho más que un compositor y tiene a sus espaldas no sólo una incipiente carrera de éxito dentro y fuera de nuestras fronteras, sino una historia personal de superación y valentía.
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En su dedicatoria, Lucas se acordó de los jóvenes talentos y les animó a que “luchen por sus sueños”. Y es que los suyos ya se van cumpliendo uno a uno y eso que tiene solo 31 años. Gran parte de su trayectoria la ha desarrollado en Hollywood, donde ha compuesto para títulos como Fast & Furious 6. Con los genes de su parte, su abuelo fue el fundador de la compañía de discos Hispavox, su éxito comenzó tras graduarse en el prestigioso Berklee College of Music, en Boston, sin embargo un problema de salud con 21 años le obligó a interrumpir durante unos meses sus estudios y a probar su fuerza.
Se tuvo que volver a España para luchar contra un cáncer, que superó después de tres meses de tratamiento. Lo calificó, años después como la “experiencia más difícil de mi vida”. “Ya estaba bastante enfocado en mi carrera pero, recuerdo estar dándome quimioterapia y estar pensando todo el rato en plan, pues mi obsesión es grabar música para cine. Quiero grabar en Abby Road o en Los Ángeles con una orquesta grande una película de acción” declaró en 2012 a Latino California. “Creo que parte de la precocidad que he tenido en mi carrera ha sido un poco por ese enfoque que he tenido desde que me dio el cáncer”, explicó. En 2013, ya ocho años después de haber superado esta enfermedad dijo al Semanal. “Me dije: ‘Ahora, me voy a comer el mundo’. Las cosas siempre te pasan por alguna razón”.
Con valentía y optimismo siguió adelante y se graduó, convirtiendo su proyecto de fin de carrera en un concierto con más de 140 músicos en el emblemático Symphony Hall de Boston. Junto a su socio, Steve Dzialowski, al que conoció mientras estudiaba, fundó su actual empresa MuMo Productions y empezó a hacer realidad su sueño. En 2010 puso música a Vanishing on 7th Street, a La isla interior y en 2011 a Mientras duermes, de Jaume Balagueró, y a Green Day. En 2012 grabó en los célebres estudios británicos de Abbey Road la música de The Cold Light of Day (La fría luz del día), filme con Bruce Willis y Sigourney Weaver, e Invasor y en 2013 llegó Fast & Furious 6, su trabajo más conocido hasta la fecha. En 2015 también hizo realidad el verse al frente de una orquesta, la Barbieri Symphony Orchestra, que repinterpretó los temas de John Williams en el Teatro Real de Madrid el pasado diciembre.
A caballo entre el cine español y el de Hollywood, Lucas no pierde de vista a su referente, el compositor vasco Alberto Iglesias – precisamente con el que competía en los Goya por la música de Ma ma-, a quién admira "profundamente a nivel personal y profesional" por ser "un modelo a seguir para todos los compositores españoles". El alumno va camino de superar al maestro.