Las redes inalámbricas Wi-Fi, una de las tecnologías más populares que nos permiten conectarnos a Internet, están ya por todas partes. Aunque no podemos verlas ni sentirlas, están ahí. Si fueran visibles para el ojo humano, cambiaría totalmente la forma en que vemos el mundo. Una investigadora de la Nasa y un artista gráfico han logrado determinar la forma y el aspecto de esta clase de ondas, que por primera vez podemos contemplar en estas curiosas imágenes. Como escenario utilizaron los alrededores del Capitolio, en Washington D.C. (Estados Unidos). Las redes Wi-Fi se revelan como una enorme y espesa capa de ondas, una especie de niebla multicolor que se extiende a través del aire.