Días después de su cuarto aniversario de boda y cuando faltan sólo semanas para el nacimiento de su tercer hijo, Ernesto Neyra y Leli Céspedes se han separado. Él continúa en la casa del matrimonio, en el pueblo sevillano de Ginés, mientras ella se ha marchado a Málaga, a la casa de sus padres, con sus hijos mayores.
Las causas de esta crisis matrimonial, por el momento, sólo las conocen ellos ya que han optado el silencio más absoluto. Tampoco se sabe si se trata de una crisis en su relación o de una separación sin vuelta atrás. La pareja contrajo matrimonio el cinco de abril del 2002 en la ermita del Rocío, en Huelva, un año después de empezar su relación. Ernesto y Leli se conocieron cuando ella, que poseía una agencia de modelos en Málaga, le contrató para un desfile. Poco después se volvían a encontrar en la Feria de Abril de Sevilla y allí surgió el amor.
La pareja se estableció en Sevilla con Lorenzo, de nueve años, el hijo mayor de Leli y en dos años pasaron a formar una familia numerosa. El 31 de julio del 2003 llegaba al mundo su hijo Ernesto Javier y en diciembre del 2004, el pequeño Marcos. Ahora estaban esperando la llegada del tercer hijo en común cuyo nacimiento está previsto para dentro de tres semanas.