Cristina Tárrega, la popular presentadora de Viva la vida, en Telemadrid, es una mujerque se define como todo-terreno,y aunque ella misma confiesaque se encuentra mejor enunos ámbitos que en otros, aseguraque en este programa se encuentracomodísima. Centradaen su carrera profesional, su maridoy su pequeño Marco, deonce meses, Cristina vive uno desus momentos más dulces y completos.Un trabajo que le gusta,un marido que la adora y un sueñocumplido: su maternidad.
¿Te queda algo más quecumplir? ¿Algún sueño por el queluchar?
—Me quedan muchas cosasaún por hacer, pero sueño conuna niña, y ese sí podría ser verdaderamentemi compromiso.Desde hace tiempo me rondala idea de la adopción. Es algoque ya hemos comentadoMami —su marido— y yo en variasocasiones.
Mami interviene tímidamentey apostilla que es algo que hayque meditarlo.
—Cristina es una mujer de impulsosy yo soy mucho más tranquilo.Medito más las decisiones,valoro los pros y los contras decada situación y ejerzo un pocode freno. Vengo a ser el parachoquesdel coche que ella conduce,aunque he de reconocerle que siella no estuviese a mi lado, yotampoco me lanzaría demasiado.
¿Y todas las decisiones, inclusolas laborales, os las consultáis?
—Por supuesto que sí. Somos,sobre todo, muy amigos, aunqueeso no quite que nos pongamos"los puntos sobre las íes" o nosleamos la cartilla de vez en cuando.Lo hablamos todo y lo consultamostodo, uno no gasta sin consultarlo,uno no hace nada sinpreguntarlo. La idea de equipo esuna constante en nuestro matrimonio.Y las decisiones laboralestambién las tomamos entrelos dos.