Concluida la ceremonia religiosa, los cuatrocientos invitados se trasladaron a la finca "Santiago", situada en las afueras de Jerz, propiedad de la familia Domecq-Williams y en la que vive Sandra con sus hijas.
Los primeros en llegar fueron los novios y poco después se sumaron todos los convidados. Llamó la atención la presencia del torero Julián López, "El Juli", muy integrado ya en la sociedad jerezana por la relación que mantiene con Rosario Domecq Márquez, prima e íntima amiga de Alejandra. Ni el torero ni la jerezana acudieron al templo de San Miguel, quizá para evitar ser fotografiados. Sin embargo, se ha podido saber que la pareja se divirtió mucho en la fiesta que ofrecieron los novios en la finca "Santiago". Además de compartir mesa durante la cena, la pareja estuvo bailando hasta bien entrada la madrugada.
En los jardines de la finca, se dispusieron varias carpas, donde se sirvió la cena y tuvo lugar la fiesta posterior. Las mesas de los invitados estaban decoradas con centros de lilium, margaritas naranjas, gerveras, eucaliptos y una vela central encendida. La ornamentación del banquete corrió a cargo de la floristería jerezana Olmedo, quien también decoró la iglesia de San Miguel.
El prestigioso restaurador sevillano Rafael Juliá, quien en su día sirviera las bodas de los Duques de Lugo o de Francisco Rivera y Eugenia Martínez de Irujo, fue el encargado de servir el banquete nupcial.
El menú
Los novios eligieron un menú en el que no faltaron los productos de la tierra y el vino de Jerez. Después de los entrantes, los comensales degustaron un primer plato compuesto por salmón marinado a las algas sobre queso fresco y langostinos. El siguiente plato fue suprema de faisán real en plumaje sobre tosta de hojaldre. Y para terminar, tulipa caramelizada con mandarina y parsait de chocolate con nueces. Bertín Osborne comentó que durante la celebración se proyectaron diapositivas con imágenes de los novios en distintos momentos de su vida y que él habló para felicitar a los novios y darles también algunos consejos.
El baile comenzó con el tradicional vals de la novia y su padre para después continuar Alejandra bailando con su marido, Joaquín Buendía. Seguidamente todos los invitados siguieron a los novios y comenzó la música que estuvo amenizada y un "disc jockey" que mantuvieron en pie a los asistentes hasta altas horas de la madrugada. El fin de fiesta en "Santiago" lo puso un Chocolate con churros que se sirvió a altas horas de la noche. Al parecer, algunos de los invitados prolongaron la fiesta hasta cerca de las diez de la mañana. Las madre y las hermanas de la novia se quedaron hasta pasadas las siete mientras que el padre se retiró a las cuatro.
Por otro lado, Brasil ha sido el destino elegido por los novios para pasar la luna de miel. A su regreso, Alejandra y Quino, como le llaman familiarmente, se instalarán en Sevilla, ciudad en la que trabaja el novio y por la que ambos sienten un profundo apego. Ella, de momento, no piensa abrir ninguna tienda con sus diseños y sólo quiere trabajar con amigos y conocidos hasta afianzarse más en el difícil mundo de la moda. Además, de esta forma, Alejandra estará cerca de su madre y hermanas, ya que no está a mucha distancia de Jerez de la Frontera y muy cerca, asimismo, de su padre, quien pasa largas temporadas en Sevilla.