José González Lucas, más conocido como Pepe Dominguín, hermano del mítico Luis Miguel y último representante de la dinastía que llevó el apodo de su padre, falleció el pasado 6 de julio a los ochenta y un años como consecuencia de una neumonía que le sobrevino cuando se recuperaba de una operación de cadera. "Se ha ido como quería, como ha vivido, tanto y tan intensamente", afirmaron fuentes familiares al hacer pública la noticia de su fallecimiento.
Numerosas personalidades del mundo taurino, al que estuvo vinculado desde su más tierna infancia, y compañeros de profesión, así como representantes de los ámbitos empresarial y artístico, quisieron dar su último adiós al diestro, cuyos restos mortales fueron incinerados en el cementerio de La Paz, en Tres Cantos. Hasta el citado camposanto se acercaron, entre otros, los hermanos Lozano, empresarios de la Monumental de Las Ventas, el diestro Curro Vázquez y su esposa, Pati Dominguín, el cantante Caco Senante, el ganadero Victorino Martín y el maestro Ángel Luis Bienvenida que compartía con Pepe Dominguín el ser uno de los cuatro toreros retirados más veteranos del panorama español junto a Pepe Luis Vázquez, y Angelete.
En su despedida también estuvieron presentes sus sobrinas, Carmen y Belén Ordóñez, de riguroso luto, acompañadas por Paco Pablo Peralta.
Hijo de Domingo González Mates, "Dominguín, Pepe está considerado como uno de los mejores matadores-banderilleros de la historia, además de que su estilo en conjunto sobresalió por su excelente técnica, su actitud arriesgada y sus formas depuradas. Vistió su primer traje de luces cuando tan sólo tenía catorce años, tomó la alternativa en Madrid el 15 de mayo de 1944, apadrinado por Antonio Bienvenida, y aún ejercía la presidencia honoraria de la Asociación Nacional de Matadores de Toros, Novilleros y Rejoneadores-. Alternó en muchos carteles con sus hermanos, Domingo, el mayor, quien tomó la alternativa en 1942, y Luis Miguel, el más joven y popular de los tres.