Tres años después de tener a su hija Olimpia, la regatista Teresa Zabell ha sido madre de un precioso niño que vino al mundo el pasado 6 de febrero en la clínica Teknon de Barcelona, el mismo centro hospitalario en el que nació la niña. El bebé, que pesó 3,8 kilos y midió 50 centímetros, se llamará Eugenio, en recuerdo de su abuelo paterno. La campeona olímpica, que desde hace algún tiempo colabora con el Partido Popular en cuestiones deportivas, se encuentra muy recuperada, a pesar de que su hijo nació por cesárea. La regatista tiene intención de continuar su labor política una vez que el bebé haya cumplido unos meses.
Con la llegada de este niño, Teresa y Manolo han visto cumplidos sus deseos de tener la parejita y han querido presentar a la prensa al nuevo miembro de la familia. Por su lado, la pequeña Olimpia se mostró feliz y encantada con su hermanito.
-¿Cómo se ha tomado Olimpia la llegada de su hermanito?
-Muy bien, ya estaba mentalizada desde hace bastante tiempo de que venía un hermanito. Incluso ella dice que tiene otro en la barriga que vendrá dentro de poco. Está muy contenta.
-Y físicamente ¿A quién se parece?
-A mí me recuerda mucho a su hermana cuando era un bebé y todo el mundo coincidía en que se parecía mucho al padre, aunque ahora dicen que se parece a mí. Parece que va cambiando.
-No sabíais que era un niño, ¿no?
-No quisimos saber el sexo hasta que nació. Con Olimpia habíamos hecho lo mismo. Es mejor mantener la sorpresa hasta el final. Nos daba igual. Si era niño, teníamos la parejita y, si era niña, Olimpia tendría una compañera de juegos.
-¿Dejarás de lado tu trabajo para estar con tus hijos?
-Como mi trabajo es de ir y venir cada semana, supongo que lo haré. En cuanto me encuentre un poco bien, empezaré otra vez a viajar, incluso me planteo la posibilidad de viajar con él. Olimpia también ha estado muchas horas en el Parlamento. Seguro que enseguida estoy volando y con el niño a cuestas.
-¿Te gustaría que tus hijos fuesen regatistas?
-Lo que quiero es que hagan deporte porque creo que es necesario en la formación de la gente joven y de los niños, pero no les voy a forzar para que practiquen ningún deporte en especial ni para que compitan. Siempre he dicho en plan de broma que, en caso de competir, que elijan el tenis, el golf o un deporte un poco más rentable.