Hace unos días, con la llegada del nuevo año, la princesa Margarita de Inglaterra fue sometida a exámenes médicos por encontrarse enferma. Los médicos no dieron entonces ningún diagnóstico, pero la Familia Real británica comenzó a preocuparse. Según informó pocos días después el palacio de Buckingham, la hermana de la Reina podía haber sufrido un derrame cerebral, como le sucediera en 1998. Ayer, la princesa Margarita fue ingresada en el hospital. Las causas todavía se desconocen, pero todo apunta a una apoplejía; es decir, una pérdida de funciones cerebrales producida por el pequeño derrame cerebral que pudo sufrir la pasada semana. “Una de las consecuencias de la aparente apoplejía ha sido una pérdida grave de apetito”, han informado fuentes del palacio de Buckingham.
La hermana de la reina Isabel II fue trasladada desde su residencia de Sandringham al hospital Eduardo VII de Londres por no responder bien al tratamiento que estaba llevando y por su ausencia de apetito. “La princesa –continúa el comunicado de palacio– no ha respondido positivamente al tratamiento y cuidado de las enfermeras que la atienden en Sandringham, por lo que su salud es motivo de preocupación”.
Como ya informamos, la princesa, de setenta años, no pudo asistir junto a la Familia Real a las distintas celebraciones navideñas. Su última aparición pública fue el pasado 30 de noviembre con motivo de una cena de caridad de arquitectos organizada en el Banqueting House de Whitehall. Por otra parte, para el próximo martes 16 de enero se esperaba su visita en el 50 aniversario del Ballet Nacional inglés, en el Coliseo de Londres.